Seis razones para leer… Invencible

Aprovechando que Dolmen ha sacado recientemente en nuestro país el primer volumen de Invencible: Ultimate Collection (que nos trae los mismos que el tomo americano del mismo nombre, los 13 primeros números y extras), es un buen momento como cualquier otro para dar razones, a todos los que aún no se hayan dejado arrastrar a otro de los mundos creados por Robert Kirkman, para empezar ahora, con este extenso y sorprendente tomo (400 páginas por 34,95€), a descubrir las aventuras de Mark Grayson, alias Invencible, y el universo que le rodea, un universo que lleva desarrollándose y creciendo desde 2002.


Ah, y antes de pasar a esas razones por las que no os podéis perder esta colección, algo para los recién llegados a ella que se animen con este tomo: tenéis una suerte que los lectores que fuimos paso a paso no tuvimos, la de observar como la serie de verdad empieza a demostrar de lo que es capaz y mostrar varias de las razones por las que se convertirá en algo maravilloso, algo que nos costó más tiempo a los que no pudimos ponerle las manos encima a los primeros 13 números de golpe. Así pues, para mí, esta es, problemas del formato grande mediante, la mejor forma de disfrutar de esta serie. Un lujo.

1. Superhéroes en su versión más asombrosa

Pocos cómics americanos de la última década han conseguido volver a despertar en mí esa sensación de asombro y maravilla como éste que nos ocupa. Esa sensación de que todo es posible, de que nunca sabes qué te esperará al abrir un nuevo número o al volver la página, que te deja ansioso por ser sorprendido. Para mí, lo que ha conseguido Kirkman a lo largo de estos años en Invencible es hacer un homenaje a todo lo que los superhéroes deben ser, aportando su toque y visión personal, e impulsando tanto su imaginación como la del lector a lugares no muy explorados o completamente gastados pero genialmente restaurados, dejando que aún se vea qué hubo, pero mostrando algo diferente.

2. Un mundo universo vivo

Una de las cosas que más disfruto de Invencible es lo vital que es el espacio donde se desarrolla, lo mucho que evoluciona todo y el cómo los personajes no dejan de existir porque nosotros no los veamos. En este primer tomo (por ahora Image ha publicado 7 tomos en este formato), esto es algo que uno no puede apreciar en todo su esplendor, pero de lo que ya empieza a ver interesantes muestra de ello: si bien Mark es el protagonista de la serie, hay muchos otros personajes, y todos tienen algo que hacer… y lo hacen, no hace falta que el protagonista los conozca, los vea o no. En esta colección, aún después de 90 números, no hay subtramas o secundarios olvidados, no hay acción sin consecuencia ni personaje que no se intente desarrollar y hacer avanzar.

3. Personajes reales en un universo ficticio

Por supuesto, si las interesantes, inteligentes y sorprendentes tramas no estuvieran protagonizadas por personajes interesantes, tridimensionales y complejos, personajes con los que, en un momento u otro uno se puede identificar o, simplemente, disfrutar, no serían nada. Y en Invencible, hay muchos de esos. Desde el protagonista, sus amigos y su familia, a sus compañeros, sus enemigos, sus aliados… Si hay algo que no le puede negar a Kirkman es que ha sabido darle personalidad y una razón de ser a toda la plantilla de coloridos personajes que habitan las páginas del cómic. Personajes a los que amar y odiar, que no nos dejen indiferentes, y que además podamos entender, son la clave para buenas historias, no importa lo exageradas o rebuscadas que sean.

4. Vueltas de tuerca, sorpresas y riesgos

Desde el giro básico del inicio de la serie al final del séptimo número, siguiendo por un perfecto uso del “no todo es lo que parece” o el gastado “nada volverá a ser lo mismo”, en Invencible uno nunca está del todo seguro de qué puede pasar, quién puede morir, quién puede ser el malo de la película… o incluso el bueno. Y, cuando crees que sabes algo, otro giro interesante y arriesgado, abre un mundo de posibilidades. Y digo arriesgado porque, y aún más cuanto más avanzamos en la colección, Kirkman tiene muy claro que no uno no puede escribir desde el conformismo o el miedo hoy en día si quiere hacer algo realmente interesante, y aquí, como muchas veces en Los Muertos Vivientes, da ese paso más que el lector tanto aprecia, abrazando las convenciones, bailando con ellas y, finalmente, haciéndolas morder el polvo. Y, hacedme caso, la cosa sólo mejora con el paso de los tomos.

5. Violencia y crudeza bien usadas

Según avanza la colección, Kirkman empezó a animarse más con el uso de la violencia más brutal y gráfica, pero nada de violencia gratuita: aquí todo tiene una razón de ser. Desde mi punto de vista, supongo que soy algo morboso, la violencia usada de forma imaginativa y brutal puede ser muy entretenida y un elemento más con el que caracterizar situaciones. Cuando las historias no lo requieren porque se vuelven más cotidianas, los conflictos son más simples y los enemigos menos poderosos, la violencia y la brutalidad gráfica están absolutamente ausentes, pero cuando hay que poner toda la carne en el asador, bueno, es por algo. No os desvelaré nada de lo que ocurre en la serie pero, para mí, la ausencia de “sangre” hubiera sido algo terrible, y la fuerza de muchos conflictos o la grandeza de ciertas amenazas se habrían diluido, y eso no es algo que uno quiera. Al final, la crudeza, casi dolorosa, de muchas de las confrontaciones físicas, añade un elemento más de incertidumbre, de “realismo” y de tensión, que el lector, creo, debería apreciar.

6. El dibujo de Ryan Ottley (y Cory Walker)

Y, estando en el medio que estamos, ninguna de esas cosas hubiera podido llevarse a buen puerto con los dibujantes equivocados y, por suerte, Invencible no los tuvo. Hay que empezar destacando el trabajo de Cory Walker en los primeros 7 números de la serie, por definir perfectamente el estilo y muchos de los protagonistas de la serie, con diseños simples pero inteligentes y aportando personalidad, expresividad y detalle. Si figura como uno de los creadores de la serie es por algo pero, para mí, el que, apoyándose en ese gran trabajo, ha elevado la serie a otro nivel es Ryan Ottley. En este primer tomo tenemos sus primeros números, que no son los mejores (comienza siguiendo el estilo de Walker y, en ocasiones, se le nota dubitativo, pero también que madura con cada página), pero pronto se convierte, a base de no temer dibujar nada, a base de constancia, en un ejemplo para muchos dibujantes del sector. Su dibujo limpio y luminoso contrasta muchas veces con los temas y escenas que se ven el cómic, pero le dan a todo un aire superheroico que no desaparece nunca. Ya en los últimos dos números del tomo se le empieza a ver más suelto, y no hace sino mejorar, cosa que además se acentúa con el hecho de que dedica todos sus esfuerzos a ilustrar esta colección y sus portadas (algunas muy buenas, por cierto).

Sin duda, el eslogan que lucieron las portadas de la colección durante muchos números, podría no estar muy desencaminado: “Probably the Best Superhero Comic Book in the Universe”, es decir, “Probablemente, el mejor cómic superheroico del universo”.

5 thoughts on “Seis razones para leer… Invencible

  1. He picado con este tomo y la verdad es que aunque comienza algo típico, está muy bien hecho. Seguiré comprándolo porque esta serie promete que me va a gustar bastante

  2. Dani ha definido perfectamente este comic,llevo leidos los 10 primeros tomos y cada vez me gusta mas,el dibujo de Otley es sublime, con una narrativa espectacular totalmente alejado de el dibujo realista que cuasi impera hoy en dia y que lo unico que ofrece son posados estaticos de tias buenorras y de hombres supermusculados y también muy superior a esos dibujantes noventeros que pintan mil rayitas.
    Para mi Kirkman es sin duda el mejor guionista de la actualidad y siempre consigue enganchar al público con sus giros argumentales que mas de una vez te dejan con la boca abierta.

    • "Cada vez me gusta más". Sin duda ése es uno de los rasgos fundamentales de la serie, sí. Kirkman es un guionista al que no me gustaría poner entre los mejores de la actualidad, pero su regularidad y genialidad en Invencible y Los Muertos Vivientes me hacen echarme atrás. Y es que en otras cosas que ha hecho, no siempre ha sido tan bueno, especialmente en Marvel. Y lo mejor de los giros: que tienen sentido, molan, sorprenden y no son gratuitos.

  3. Pingback: Vídeo de Invencible: Ultimate Collection

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