Grant Morrison 53 años, 35 escribiendo

Nacido en Glasgow en 1960, Grant Morrison es uno de los guionistas más importantes de los últimos 20 años. Amado, malinterpretado y criticado por algunas de sus historias más complejas y surrealistas, a partes iguales, lo cierto es que personalmente lo considero uno de los mejores profesionales que el medio ha dado en su historia. Desde sus historias más personales a las más crípticas, desde su aproximación al género superheroico más clásico, en largas etapas, pasando por obras más concretas, hasta etapas que mezclaban un poco de ambas, el escocés no es nada si no es singular, provocativo, inteligente y reflexivo. Hoy cumple 53 años, así que repasamos cuáles son los momentos más imprescindibles de su carrera en el mundo del cómic.

Grant Morrison y varios de los personajes que ha escrito, por Frank Quitely

Los inicios en el Reino Unido

Grant empezó a publicar historias, muchas de ellas con dibujos suyos, en 1978 (la primera, concretamente, fue la historia “Time Is A Four-Letter Word” que apareció en Near Myths en Octubre de ese año) y siguió haciéndolo pero no fue hasta más tarde, cuando vio que los cómics empezaban a ser algo importante en el Reino Unido a principios de los 80, que decidió dedicar todos sus esfuerzos a este campo y dejar de lado una carrera musical que parecía no ir a ninguna parte. En esta misma época, otros autores que ya habían publicado también, como Bryan Talbot, Peter Milligan o Brendan McCarthy estaban empezando a sonar. Por supuesto, es la misma época en la que Alan Moore empezó a realizar algunos de sus primeros trabajos profesionalmente. Entonces, Morrison trabajó en Starblazer para D. C. Thompson y realizó otras aportaciones a varios cómics independientes, al mismo tiempo que enviaba ideas y propuestas a DC y Marvel.

Poco después, en 1986, comenzó a producir para Marvel U.K. (donde hizo historias en Doctor Who magazine y Spider-Man and Zoids, por ejemplo), y poco después publicó sus primeras historias en la mítica revista inglesa 2000AD (Future Shocks). En esta misma revista fue donde apareció, en 1987, su primera obra más conocida por el gran público, Zenith, con dibujo de Steve Yeowell y diseños de Brendan McCarthy. En España la pudimos ver publicada en 5 tomos por la difunta Dude Comics y aún se puede encontrar si uno busca un poco por las redes. El autor siguió publicando historias tanto en Marvel U.K. como en 2000AD hasta 1988 y 2000, respectivamente.

El trabajo de decostrucción del género de superhéroes y desafío a la autoridad en Zenith, llamó la atención definitivamente de DC, que aceptó una de sus ideas para escribir una serie protagonizada por un personaje poco conocido de la compañía, además de la relacionada con un especial sobre Batman.

Zenith, por Steve Yeowell

El salto a los EE.UU. de la mano de DC

Este personaje poco conocido que le valió su primera oportunidad al otro lado del charco, fue Animal Man, dentro del sello Vertigo. Su etapa, que abarcó del número 1 al 26 de la colección, fue editada por Planeta en varios tomos (alrededor de 2005), y también recopilada en formato integral en uno solo (2011). No es imposible encontrarlos, pero en teoría, claro, están descatalogados. La etapa de Morrison en la colección empieza de manera muy tradicional, debido a que el escocés quería demostrar su rango y que era capaz de imitar estilos populares, hasta que en el quinto número de la misma, da rienda suelta a lo que realmente es algo de eso que podemos asociar con su estilo. Esta historia, “El evangelio del coyote”, es uno de los números más recordados entre los escritos por Morrison, y marca el tono para lo que se termina convirtiendo en una aventura metaficticia en la que, incluso, el protagonista llega a conocer al guionista (en el último número de la etapa). Una gran etapa que tiene, para mí, un pero en el dibujo de Chas Truog (que realizó la mayoría de los números) y no creo que esté a la altura del desafío.

Y esa historia de Batman de la que hablábamos antes, no es otra que la obra que le hizo saltar a la fama, [Batman] Arkham Asylum: Un lugar sensato en una tierra sensata, junto al artista Dave McKean. La obra, que iba a ser una aventura de 48 páginas, terminó siendo una novela gráfica de 128 que se convirtió en un superventas absoluto, con cientos de miles de ejemplares vendidos, lo que hizo que Morrison ganara mucho dinero… y lo gastara en viajes por el mundo, drogas y alcohol, algo de lo que, hasta entonces, no sabía nada. El cómic, sugerente, simbólico y experimental, es una de las historias más recordadas del hombre murciélago, fue publicada en 2007 por Planeta en formato absolute, y hoy en día es complicada de encontrar.

Al mismo tiempo que sorprendía con su trabajo en Animal Man, pidieron a Morrison que se encargara de la colección de La Patrulla Condenada, donde comenzó su etapa en el número 19 y se mantuvo hasta el 63. Otra gran etapa del autor en una colección donde exploró el surrealismo, el dadaísmo y las obras de Borges y Dalí. Un trabajo muy experimental y que dio un gran resultado. Aquí se pudo ver también de la mano de Planeta en 20 tomos de grosor variado entre 2005 y 2007, pero estos también han desaparecido de las tiendas.

En la misma época escribió un arco para una de las colecciones de Batman titulado Gothic, en el que, de hecho, trata temas y elementos que se verían más adelante en su siguiente etapa en Batman. Después, empezaron los 90, y Morrison se quedó en DC durante toda la década.

Animal Man conoce a Grant Morrison

Más Vertigo y DC: Los Invisibles y JLA

Al mismo tiempo que publicaba en el Reino Unido, su etapa en DC fue bastante productiva, con  relanzamientos (Kid Eternity y Dan Dare) y trabajos para Vertigo como el poco inspirado Mata a tu novio (con Philip Bond), un par de números de Hell Blazer, Sebastian O y Flex Mentallo, un spin-off de La Patrulla Condenada que fue su primer trabajo con su compatriota Vincent Deighan, más conocido por su sobrenombre de Frank Quitely, quien sería compañero de aventuras en muchos de sus trabajos desde entonces. Flex Mentallo “acaba” de ser editada por primera vez en España por ECC (esperemos que hagan lo mismo con muchas de las obras que aquí estamos comentando y que no es posible encontrar ya) y es una miniserie de 4 números que navega por mares metaficticios y reflexión sobre el propio cómic en sí. Muy interesante y recomendable (igual que releerla).

En esta época también coescribió con Mark Millar, Aztek, que duró poco tiempo y con el mismo guionista estuvo implicado en una etapa de Flash de 10 números que no llegó a mucho, así como en un pequeño arco en La Cosa del Pantano, que fue el que empezó la etapa del polémico Millar (justo antes de estos trabajos para DC, ambos crearon para Marvel, Skrull Kill Krew, que duró 5 números y que Panini editó en 2009 aprovechando Invasión Secreta). De las colaboraciones de ambos nunca ha salido nada especial. Además, se dice que su compatriota era una mala influencia y que incluso llegó a firmar en su día guiones que había escrito Morrison. Yo me lo creo.

Lo que sí supone un trabajo relevante en la carrera del autor es su larga etapa en La Liga de la Justicia, que empezó (en 1997) desde un nuevo número uno y rebautizada como JLA con la llegada del escocés, y que tuvo a varios dibujantes pero el más constate fue Howard Porter. La etapa se extendió desde ese primer número al número 41, así como varios especiales, destacando los relativos al crossover ideado por el propio Morrison, JLA: Un millón. Planeta recopiló esta etapa en su totalidad  en 2009 en un tomazo de esos que desafían el buen gusto (1120 páginas), por lo que no sé cómo de complicado será encontrarlo de segunda mano o incluso en librerías que no le hayan dado salida. En la etapa, Morrison se centró en crear un grupo con los 7 héroes más importantes de la compañía (algo que hoy en día parece lo más normal del mundo) y meterlos en aventuras de titánica escala, llenas de acción y premisas a lo grande. El estilo fue una de las influencias de una las obras que marcó el principio de siglo, The Authority de Warren Ellis.

Al mismo tiempo que se embarcaba en una colección de superhéroes tan clásica a la que intentó modernizar, Morrison empezó la que es, sin duda, una de sus obras clave, la más grande, genial, imperfecta y personal, Los Invisibles. La colección abarcó tres volúmenes (de 25, 22 y 13 números), un especial e historias cortas, que en España Planeta publicó en 7 tomos. Algunos se pueden encontrar online o con suerte, pero casualmente yo me hice el año pasado con la colección completa en uno de los stands del Expocómic. Magia, religión, drogas, pop, punk, anarquismo, ciencia ficción, referencias sub-culturales, referancias literarias (de Burroughs a Huxley pasando por Philip K. Dick), temas políticos, el concepto de hiperrealidad… La serie abarca muchos asuntos, todos ellos influenciados por el final del siglo e, incluso, por la vida del propio Morrison, que introdujo eventos que ocurrieron en su vida en la colección, según iban sucediendo, creando un conglomerado de creencias y un mapa para la realidad que, según el autor, hasta tiene usos en la práctica de la magia del caos. Influencia directa de la famosa película The Matrix, fue dibujada por una lista muy amplia de artistas como Phil Jimenez, Jill Thompson, Chris Weston o Steve Yeowell, por nombrar algunos.

Llegaría el año 2000 al final de estas colecciones, que junto con la publicación de la excelente novela gráfica JLA: Tierra 2 dibujada por Frank Quitely (y que venía dentro del tomazo de Planeta y, antes, en uno dedicado de Norma), marcaría el paso de Morrison a Marvel, donde estaría trabajando sin escribir nada para DC (aunque sí para Vertigo) durante unos años.

 

Los Invisibles

Tres trabajos en Marvel

Durante los primeros años del siglo, Morrison desarrolló su actividad superheroica en Marvel, al mismo tiempo que seguía desarrolando proyectos más personales en Vertigo.

En la primera, se encargó de dos proyectos pequeños, Los 4 Fantásticos 1234 (que en España publicó Forum en un tomo bajo el sello Marvel Knights), con su versión de las aventuras de la primera familia del Universo Marvel junto al dibujante Jae Lee, y Marvel Boy, miniserie de 6 números en la que creó a Noh-Varr, personaje que después se ha utilizado bastante en Marvel, aunque no muy bien precisamente (en España, Forum la editó en un tomo en 2001 que aún se puede comprar online). De las dos, la segunda es la que más tiempo merece, pues es una aventura muy interesante y original con muchos toques de esos que esperamos de Morrison, además de estar dibujada por J. G. Jones, un gran artista.

Pero su principal aportación a Marvel es, sin duda, su etapa en la franquicia mutante, donde se encargó del título principal, que fue renombrado Nuevos X-Men a su llegada. Esta etapa abarcó desde el número 114 al 154, más un anual, y en ella contó con muchos dibujantes, demasiados, algunos de gran calibre y talento (como Frank Quitely y Phil Jimenez), algunos muy buenos o por lo  menos interesantes y competentes (John Paul Leon, Ethan van Sciver, Leinil Francis Yu y Keron Grant), otros famosos pero no especialmente buenos para mi gusto (Chris Bachalo y Marc Silvestri) y uno en concreto que ha demostrado no ser un horrible dibujante, pero que aquí hizo una verdadera oda al dibujo chapucero, rápido y desagradable, Igor Kordey (dibujó 7 números que necesitaban algo mejor). Dejando el dibujo de lado, la etapa es muy interesante y maneja todos los elementos clásicos de la franquicia mutante pero de manera inteligente, expandiendo sobre ellos, añadiendo y manteniendo, además, un hilo conductor para toda ella, que muchos no consiguieron llegar a entender, ni siquiera los autores (y editores) que le sucedieron, quienes destrozaron algunos de sus conceptos (por suerte, Fraction y Gillen sí supieron ampliar sobre sus hallazgos). Una excelente etapa que España empezó a publicar Forum y terminó Panini (106 al 111), que además sacó 7 tomos en su línea Best of Marvel Essentials recopilando la etapa. Tanto las grapas como los tomos son complicados de encontrar hoy en día (a no ser que sólo queráis las grapas de Panini).

Mientras estaba dirigiendo a los mutantes en Marvel, apareció otra de las obras de carácter más personal y críptico del autor bajo el sello Vertigo: El Asco (curiosamente, la serie empezó como una idea que presentó a Marvel para una historia de Nick Furia). Junto al dibujante Chris Weston, nos embarcó en una historia donde la realidad, la ficción, la identidad, la ciencia ficción, el horror corporal y los simios parlantes se entremezclaban, dejando la sensación de que releer los 13 números de que constaba la serie, era recomendable. En España, Norma la editó en su momento en 3 tomos, y Planeta la reeditó en un tomo único, de esos que les gustaban tanto, en 2011.

Después de terminar su etapa en X-Men, Morrison volvió a DC, con más proyectos en Vertigo y más superhéroes de los de siempre, pero con su toque personal.

El New X-Men nº 140 es uno de los ejemplos de juegos con el logo de la colección.

El regreso a DC y el fracaso en Wildstorm

A partir del año 2004, Morrison tiene unos años estupendos de producción, alternando proyectos en DC y Vertigo, mezclando y tocando muchos estilos y géneros.

En Vertigo empezó con tres miniseries muy diferentes:

Seaguy fue una gran miniserie de 3 números (de la que en 2009 apareció una continuación y se espera un capítulo más, aunque aún no sabemos cuándo) en la que junto a Cameron Stewart continuaba un poco el espíritu de su Zenith, con mucho humor y tratando de oponerse a las tendencias del momento. En España Planeta publicó el primer tomo, que aún se puede encontrar en Internet. Esperemos que ECC se anime al aparecer la tercera miniserie.

We3, es una pequeña maravilla de 3 números en la que, con su amigo Frank Quitely (que hace un trabajo de desafío a la narrativa convencional y esfuerzo por innovar que merece la pena ser destacado), nos cuenta las aventuras de tres animales utilizados en experimentos militares. Emotiva, divertida y con grandes momentos, no puedo dejar de recomendarla. ECC editó un tomo aprovechando la edición ampliada y de lujo (sólo con mirar el precio…) hace un año, así que podéis encontrarlo con relativa facilidad. Una muestra perfecta de que vale más una imagen que mil palabras.

– Por último, Vimanarama me resulta la obra menos relevante de las tres. Esta miniserie de 3 números junto a Philip Bond, hace homenaje tanto a Jack Kirby como a la mitología Hindú, y no lo hace mal, pero para mí resulta demasiado sencilla. Entiendo que es parte de su intención, pero echo de menos más capas. Planeta la publicó en un tomo en 2008 que aún se puede encontrar online.

Morrison volvió a la DC de toda la vida con un arco de tres números en JLA: Clasificado, junto a Ed McGuinness, en el que cerraba un cabo suelto de su etapa en la JLA. El arco lo recopiló Planeta en un tomo en 2006, el primero de la colección (aún es posible adquirirlo en alguna tienda online).

Después de esta pequeña aportación, el autor escocés se embarcó en una obra mucho más compleja y extensa: Los Siete Soldados de la Victoria. Esta ambiciosa saga, rescataba a varios personajes olvidados del universo DC y los metía en aventuras separadas que después se terminarían interconectando. Una miniserie de cuatro números para cada personaje y un número de apertura y cierre de la serie, que se pueden leer en un orden preestablecido y algo complicado o de forma individual para terminar juntando todas las piezas en nuestras mentes. El dibujo de la serie de 30 números, corrió a cargo de grandes dibujantes: J.H. Williams III, Ryan Sook, Cameron Stewart, Simone Bianchi, Frazer Irving, Yanick Paquette, Doug Mahnke y Pasqual Ferry, y en España Planeta la publicó en 7 tomos y dos grapas (y quitando la grapa de cierre de la colección, se pueden encontrar aún).

Su buen trabajo e ideas en esta colección le llevaron a ser uno de los guionistas de la excelente 52 (de cuyo primer tomo ya os hablé y de la que ECC ya lleva reeditados los tomos 1, 2 y 3), que abriría el camino a la Crisis Infinita y terminó siendo un éxito, tanto en la originalidad del formato (1 número semanal) como de la narración (en tiempo real). Además, inaugurando la línea “All Star”, escribió una serie de 12 números, con dibujo de Frank Quitely, que pretendía ser la historia definitiva de Superman: All Star Superman, de la que os acabo de hablar con motivo de la reedición de ECC que aparecerá este Febrero de 2013, así que no me extiendo: imprescindible.

Antes de seguir con DC (pero sin dejarla del todo), comentar brevemente que Morrison intentó relanzar The Authority y Wildcats para Wildstorm, junto a Gene Ha y Jim Lee, pero los intentos duraron, por una cosa o por otra, 2 y 1 número respectivamente. La idea inicial del autor en The Authority fue rescatada de manera mediocre Keith Giffen en The Authority: El año perdido.

Pero eso se olvidó muy rápidamente, porque al mismo tiempo se embarcó en una nueva etapa larga y ambiciosa en la que intentó renovar a un mítico personaje de DC, al mismo tiempo que abrazaba todo su pasado.

Los Siete Soldados de la Victoria

Hombres murciélago, crisis finales y bárbaros

Ese personaje, es Batman. La etapa de Grant Morrison realmente aún no ha terminado, aún tiene pendiente su final. Ahora mismo resulta un oasis de la vieja DC dentro del nuevo universo, que empezó en el número 655 de Batman y que se ha extendido por diferentes colecciones, alguna de ellas creadas por el propio autor: 27 números en la colección principal, 16 números de Batman y Robin, la miniserie Batman:  El Regreso de Bruce Wayne (todos ellas publicadas por Planeta en el volumen dos de la colección regular del personaje, y los arcos “Batman e Hijo”, “El Guante Negro” y “Batman R.I.P.”, en tomos), el especial Batman: El Retorno y 20 números más un especial de Batman Inc., que aún no ha terminado de publicarse. ECC está recopilando la etapa de Batman y Robin (lleva publicados los tomos 1 y 2 de 3) y ha publicado el primer tomo de Batman Inc. Una etapa larga (70 números) y compleja que se beneficia mucho de ser leída de un tirón y que alcanza cotas a las que el personaje, en mi opinión, no ha vuelto a llegar. Sin duda, es un estilo peculiar que puede no gustar a todos, pero que recompensa a quien lee con calma y atención. En cuanto al dibujo, la lista es larga, y en ella destacan, para bien, algunos artistas como Frank Quitely, Andy Kubert, J. H. Williams III, Cameron Stewart, Frazer Irving, Chris Sprouse, Yanick Paquette o Chris Burnham, mientras que en el lado de lo menos deseable tenemos a autores como Tony Daniel, Philip Tan o David Finch, así que la balanza se inclina hacia nuestro favor. No todo el mundo coincide conmigo y se apunta a que la etapa actual de Snyder es superior, pero uno tiene sus gustos claros, como habéis podido ver.

Cuando estaba en plena etapa del murciélago, Morrison se encargó del crossover que llegaba después de la decepcionante Cuenta atrás, Crisis Final, que no fue lo que la gente esperaba, sino que se centraba en Los Nuevos Dioses y Darkseid, y tenía conexión con Los Siete Soldados de la Victoria, además de afectar a la colección de Batman de forma evidente. Incomprendida y bastante vapuleada, la miniserie principal constó de 7 números que empezó a dibujar J. G. Jones pero que tuvieron que terminar entre Carlos Pacheco y Doug Mahnke, y vino acompañada de varios especiales relacionados. En mi opinión es recomendable, sin duda, pero puedo entender que las expectativas en el evento no fueron bien manejadas: se vendió como lo que no era o, por lo menos, no se intentó vender como lo que sí era. En España fue publicada por Planeta, empezando en 2009, incluyendo los especiales no realizados por Morrison (y los que sí, como Superman Beyond).

Su último trabajo para Vertigo hasta la fecha, apareció en Marzo de 2010 y terminó un año después, aunque fue una miniserie de 8 números: Joe el Bárbaro. Los retrasos con los últimos números, fueron bastante grandes, y muchos coinciden en que el clímax no está a la altura de la aventura en sí, que es muy entretenida y con conceptos muy chulos. El dibujo, muy bueno, corrió a cargo de Sean Murphy, y en España la publicó Planeta a finales de 2011 (así que no será imposible de encontrar, pero a primera vista, no es tampoco demasiado accesible). Personalmente me parece un buen añadido a la bibliografía del autor, que nunca para de intentar cosas nuevas.

Y, entonces, llegó el relanzamiento de DC.

Portada del primer número de Batman Inc., por Yanick Paquette

El presente, el futuro y la conclusión 

Interrumpiendo su etapa en Batman, llegó el terremoto del relanzamiento (por suerte, y un poco como tratamiento especial, le han dejado terminarla al margen de todo), y Morrison se embarcó en una nueva etapa: redefinir los orígienes de Superman. Esta labor, la está desarrollando en Action Comics (en España la hemos podido ver en la colección regular de Superman que está sacando ECC en los números 1, 2, 3, 4, 8 y 9), en una etapa que terminará en el número 17. Llena de muchos de los elementos clásicos del autor (elementos recurrentes, etapas planeadas, etc.), lo cierto es que la etapa no ha llega a convencer demasiado al gran público, y el entusiasmo ha ido diluyéndose. Yo aún creo que está siendo una gran etapa (y no sólo por comparación con otras que hemos tenido), pero también es cierto que prácticamente todo lo que tenía que decir sobre el personaje, lo contó en All Star Superman. Lo bueno, es que aún había detalles y cosas que podía explorar, y me alegro de que haya podido hacerlo.

Cuando termine su trabajo con Superman, queda poco que le una a DC, el gran proyecto que puede significar su salida por lo alto, Multiversidad, que supondrá una serie de 8 números únicos relacionados, cada uno de ellos teniendo lugar en una de las 52 diferentes tierras del multiverso de DC. Personalmente, la espero con muchas, muchas ganas, y más aún porque participará Frank Quitely (aunque no se sabe en cuántos números).

Mientras, en estos momentos en los EE.UU., se está viendo su nueva miniserie, esta vez para Image, titulada Happy!, junto a Darick Robertson, y que supongo que veremos publicada por aquí no tardando mucho, dado que Planeta está muy atenta a las novedades de la compañía, que en estos momentos es un santuario para los creadores que quieren hacer lo que les apetece y conservando los derechos de sus obras. Y ahí es donde espero que Morrison termine… o en cualquier sitio que no sea DC, porque ahora mismo está demasiado bajo el influjo de la Marvel de Bob Harras.

Sé lo que estáis pensando: vaya tocho que nos ha plantado aquí el tipo éste. Lo sé, lo siento (aunque no ha sido todo lo largo que podría haber sido si hubiera hablado de proyectos ajenos al mundo del cómic como el documental dedicado a su persona o el libro que acaba de publicarse en España, sus proyectos cinematográficos… o de algunos cómics más que no he nombrado). Pero, dicho eso, no he podido resistirme: soy un apasionado de la vida y obra de Grant Morrison, y quería que se notara. Un gran autor, de una gran inteligencia y que, a juzgar por la cantidad de dibujantes que repiten con él, seguro que una buena persona.

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Sobre Dani

Friki de nacimiento, amante de los cómics y las series de televisión, que habla sin parar cuando le dejan (en @delsofapodcast y @novenopodcast).

3 thoughts on “Grant Morrison 53 años, 35 escribiendo

  1. "Sé lo que estáis pensando: vaya tocho que nos ha plantado aquí el tipo éste."

    Para nada, es el perfecto resumen de uno de los grandes genios que ha dado el mundo del cómic. Aunque como bien has comentado refiriéndote a la etapa en Batman, creo que toda su obra "recompensa a quien lee con calma y atención" y como lector que ha leído casi toda la obra de este gran autor (excepto Los Invisibles que en su día me saturaron ya que es demasiado compleja y todavía los tengo pendientes) doy total fe de ello.

    Como fan incondicional mutante, mi obra preferida son los New X-Men, pasando un poco por encima el dibujo chapucero de Kordey. Aunque como seguidor de Batman y Justice League también estoy más que agradecido por la huella que dejó en ambas series.

    Enhorabuena no solo por este articulo, sino por homenajear en toda la web a los grandes autores del mundo del cómic.

    • Muchas gracias, después de trabajar un tiempo un texto así, da gusto que alguien lo lea y le parezca que merece la pena.

      Leer con calma y releer yo creo que recompensa mucho en casi toda la obra de Morrison, por eso es comprensible que haya gente que no le entre. En cuanto a Los Invisibles, te diré que ahora justamente estoy releyéndola y tardé lo mismo en leer el primer tomo que los 4 siguientes: el comienzo no termina de cuajar y después mejora muchísimo… aunque sigue siendo una ida de olla xD

      Un saludo.

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