Imposibles X-Force 3: Revitalizando los 90

Rick Remender llegó a Marvel como un prometedor guionista procedente del mercado independiente, donde había alcanzado un cierto éxito con obras como Fear Agent o Strange Girl (en las que colaboró con dibujantes como Tony Moore y Jerome Opeña, con los que volvió a trabajar en Marvel). Pero cuando llegó a Marvel, nadie parecía muy convencido de que esas esperanzas fueran a hacerse realidad, después de su trabajo en solitario con El Castigador (con los números 1-21 del volumen 8) y otros números sueltos. Después llegaron sus etapas en Imposibles X-Force y Veneno, y todo eso cambió.


Y aquí nos encontramos ya en el tercer tomo de la publicación española de la colección que, de algún modo (aunque la serie se volvió a renumerar y cambió de nombre), Remender recogió de Craig Kyle y Christopher Yost, que habían hecho lo posible por dejar claro cómo no sea hacen cómics de superhérores con un tono adulto (para más inri, ellos recogieron la serie de Peter Milligan, que había hecho un gran trabajo). Pero Remender, por suerte, no siguió sus pasos. Lo que sí hizo es recoger al grupo de operaciones encubiertas, mantuvo a Arcángel y Lobezno y se decidió a iniciar un viaje en el que demostrar que había personajes y conceptos de los 90 que podían funcionar, que Arcángel y Mariposa Mental podían ser interesantes, que La Era de Apocalipsis podía seguir usándose de forma efectiva, que Masacre se podía escribir bien, que Fantomex y todo lo que le rodea podían avanzar sin destrozar el trabajo de Morrison… Y el resultado, está dejando claro que este viaje, merece la pena.

Entrando en los específicos del tomo español, tenemos recopilados de los números 11 al 18, que agrupan en un único tomo La saga del Ángel Oscuro, arco argumental que se había ido preparando poco a poco en los dos primeros tomos (La Solución Apocalipsis y Nación Deathlok) y que en los Estados Unidos se publicó en dos tomos separados que dejaban al lector con ganas de ver por dónde iba a seguir la historia. Aquí, empezamos metidos de lleno en el meollo del asunto, así que no estará de más repasar los números anteriores, pues, especialmente los números 8 al 10 son fundamentales.

En el (más extenso que los anteriores) tomo, comenzamos la historia viajando al universo alternativo de la Era de Apocalipsis, acompañando a nuestros héroes, que son guiados por la Bestia Oscura en su búsqueda de una solución al problema de Warren y su yo oscuro pero, como era de esperar, las cosas no salen como se esperaba, y los villanos de la historia (con algunos retornos del primer arco de la etapa) pondrán las cosas muy difíciles al peculiar grupo de mutantes protagonistas.

Para mí, lo más destacable de este tomo, fiel reflejo de la etapa hasta el momento, es la habilidad de Remender para coger elementos, argumentos y personajes que no siempre han sido usados de forma interesante, y darles un empujón y un giro que los hacen, de nuevo (o por primera vez, según lo mires), excitantes y merecedores de atención. El tema de Apocalipsis y todas sus diferentes variaciones, ha sido tratado tantas veces, que el ver su nombre en cualquier cómic es casi sinónimo de pereza instantánea. Se han escrito cosas interesantes, pero no siempre se han buscado nuevos ángulos al concepto y, gracias a los elementos que ha ido introduciendo en su serie el guionista, esta saga realmente consigue venderte la validez de toda esta, ya clásica, mitología. La sensación de que el riesgo es elevado, los giros que ponen más y más complicadas las cosas a los protagonistas, el diálogo chispeante e inteligente, las ambigüedades morales y las decisiones complicadas, siempre impregnan una aventura apropiadamente oscura, que nunca cae en la trampa de ir a lugares que unos elementos fantásticos como estos no admitirían y, por supuesto, me refiero a ese supuesto realismo que muchas veces se piensa que es bueno por defecto. Lo que sí tiene la historia y, sobre todo, los personajes, es una coherencia con su esencia que hacen que, incluso aunque en cierto momento no termines de estar interesado del todo por la historia, siempre lo estés por los que la viven. Ésta es una saga grande, con acción  y grandes riesgos, pero especialmente, una saga en la que personajes que en el pasado llegaron a ser ridículos y carentes de todo interés, encajan perfectamente en lo que se nos cuenta.

Y una saga tan interesante aunque no perfecta (yo creo que realmente hay momentos en que ciertos puntos argumentales y personajes son mucho mejores por la comparación con lo anteriormente hecho con ellos), debía tener un dibujo que estuviera a la altura o, realmente, gran parte de su impacto y visceralidad se perderían. Por suerte, casi todo son buenas noticias. Por un lado tenemos a Matt Brooks, un dibujante que he de admitir que me gusta pero que no se prodiga mucho (en parte, supongo, debe ser por su lentitud, porque aquí tiene 3 números y no puede ni terminarlos, necesitando ayuda de un Scott Eaton que parece fuera de lugar e inconsistente) y que no termina de encajarme en este arco. Sí, por un lado, tenemos que sus números tienen lugar en otro universo, y ese tipo de detalles siempre me gustan, porque hacen sentir las rotaciones mucho más orgánicas, pero por otro, si ya la serie de por sí es oscura en “nuestro” universo Marvel, ¿cómo usar un dibujante más limpio y superheorico en una realidad alternativa aún más oscura, sucia y llena de desesperanza? A lo largo de esta serie hay varios dibujantes de variable calidad, pero si algo ha hecho que funcionen los “dibujantes de relleno” es que siempre han terminado encajando con el tono de la serie y, la verdad, Brooks no termina de hacerlo. En el otro lado de la balanza, tenemos a Jerome Opeña a quien, si queréis, no llamaremos el dibujante oficial de la colección, pero sin duda es el que marcó el estilo en el primer arco, es antiguo colaborador de Remender y encaja perfectamente con el tono de la serie con su dibujo sucio con colores que se mezclan con sus lápices y una gran habilidad para representar imágenes incómodas. Al final del último número, Esad Ribic tiene una breve aportación testimonial también unida a un cambio en el lugar donde transcurre la acción y está apropiadamente distinto al resto del cómic.

Si no estáis siguiendo esta colección, ya sea por falta de interés en las anteriores encarnaciones de los personajes o de las tramas, en la franquicia mutante o por el autor, sólo tengo que decir que le deis una oportunidad, porque se la tiene bien merecida, eso sí, no empecéis con este tomo (que ya asumo que será de compra obligada para los que ya están a bordo) porque, por suerte, hay desarrollo de personajes y argumentos que es muy recomendable tener en mente.

P.D.: Una pena que en Panini publicaran un número de Lobezno y La Patrulla X que fastidia el final de esta historia… Ay, la coordinación, qué complicada es…

100% Marvel. Imposibles X-Force 3: La saga del Ángel Oscuro.
Panini. Libro con solapas. 192 páginas. 15 €.

7 thoughts on “Imposibles X-Force 3: Revitalizando los 90

  1. Gran artículo. Por curiosidad ¿Qué cómic publicó panini fastidiando el final de esta historia?

    • Digamos que los lectores de Lobezno y la Patrulla-X se encontraron el mes anterior con la llegada de ciertos personajes "cambiados"

      • Exactamente. Es una pena. En Panini están recortando distancia con USA, lo cual me encanta. ¿El problema? Que sólo es algo que se ve en las grapas, porque los tomos van, en algunos casos, muy descoordinados (de hecho, esta colección es de las que menos), lo cual hace que si lees bastantes grapas, probablemente te vayan destrozando giros de las series que sigues en tomo.

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