Los siete pecados capitales de DC Comics

DC Comics: The New 52

En septiembre del año pasado DC relanzó su línea de cómics cancelando todas sus series en curso e inagurando 52 nuevas series (en muchos casos, las mismas cabeceras con nueva numeración desde el número 1) en que el pasado de los personajes se ignora o se reescribe. La mayor parte de esas series están siendo publicadas en España desde mayo por ECC Ediciones. Un año después parece un buen momento para mirar atrás e identificar los errores que (a mi juicio) se han cometido en esta maniobra editorial

Envidia

Es lo que prende la mecha. Todo este follón empieza porque Marvel está por delante de DC en las listas de ventas, y hace falta un golpe de efecto que acarree un beneficio inmediato y, sobre todo, comprobable con las cifras en mano. Aunque haga falta quemar las naves

Julio 2011

Soberbia

Quizá el pecado más extendido en la nueva DC. Creer que lo tuyo es mejor que lo que había antes, que el trabajo de los cientos de autores anteriores ya no es válido… y peor aún, que el trabajo de tu autores actuales tampoco lo es, y las historias a narrar solo pueden salir del propio cuerpo de editores y directivos de DC. Quizá lo más llamativo del relanzamiento sea cambiar el pasado, pero lo que más afecta a la legibilidad es los cambios apresurados dictados desde arriba sobre las historias que van a aparecer en los próximos meses

Pereza

En DC hacía falta una guía, unas líneas maestras explicando las nuevas reglas y coordenadas de este universo compartido más allá del escueto “los superhéroes llevan cinco años en activo y son mucho más jóvenes”, pero en vez de eso se ha sustituído con un poco comprometedor “ya lo iremos explicando sobre la marcha”. La situación se agrava si mezclamos personajes en que todo ha sido borrado y reescrito, como Superman y Wonder Woman, con otros que conservan la mayor parte de su historia intacta, como Batman y Green Lantern

Y lo peor es que muchas de las explicaciones son dadas en conferencias y en ruedas de prensa en vez de en los propios tebeos… cuando se dan. por ejemplo, no hay forma de explicar cómo han comprimido toda la historia pasada de Batman en tan solo cinco años, cuando esa historia incluye el tener un hijo con Talia al Ghul que actualmente tiene diez años de edad y desempeña el papel de Robin. Concretamente del cuarto Robin, porque ha habido tres mas, dos de los cuales ya deberían haber crecido hasta la edad adulta. Pero para evitar que Bruce Wayne y Dick Grayson, tutor y pupilo, tengan casi la misma edad se ha rejuvenecido también al segundo, que ahora parece más joven que Jason Todd, el segundo Robin

Bruce, Dick, Tim y Damian

Gula

Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Este relanzamiento es cosa del cuarteto de cabezas visibles de DC y quieren que se note

  • Jim Lee (con alguna mano de Cully Hamner siguiendo su estilo) rediseña a todos los personajes del Universo DC, basicamente añadiendo armaduras o montones de rayitas a lo que ya existía. También coloca a un montón de personajes creados por él en su etapa en WildStorm en posiciones de gran visibilidad en su integración en el Nuevo Universo DC. Y se hace con el dibujo de la nueva Liga de la Justicia, título que pretende ser la punta de lanza de la editorial. Y para asegurar que la serie se convierta en un éxito, se minimiza la competencia: el LJ nº1 es el único cómic de DC publicado en la semana de su lanzamiento
  • Geoff Johns indulta a Green Lantern del borrón y cuenta nueva general para seguir contando su macrohistoria con los anillos de colores, además de hacerse con dos colecciones nuevas, para las que se reserva a los dos artistas probablemente más comerciales de la editorial (uno de los cuales es el propio Jim Lee en la Liga de la Justicia, pero de eso ya hemos hablado antes)
  • Bob Harras tira de agenda y empieza a llamar a los autores con los que ha trabajado en el pasado. Entre los fichajes más criticados están los de  Scott Lobdell y Rob Liefeld, autores con los que ya trabajó con éxito en su etapa como editor de los mutantes de Marvel pero que a fecha de hoy son denostados por los fans
  • Dan DiDio se reservó la escritura de los guiones de OMAC (además de la reescritura de gran parte del resto de las series). Su cancelación en el número 8 no le impide autoadjudicarse otra, esta vez del Fantasma Errante, que verá la luz el mes que viene

Lujuria

Ya al principio del relanzamiento estallaron dos polémicas relacionadas con este tema. El tratamiento del personaje de Starfire (con una sexualidad mucho más explícita por su educación alienígena) por parte de Scott Lobdell fue objeto de controversia, casi tanto como el tono (bastante subido de ídem) de la Catwoman de Judd Winick y Guillem March. Ambas recibieron críticas tanto desde sectores puritanos y tradicionalistas (por razones obvias) como desde sectores feministas que los acusaban de sexistas

CatwomanStarfire

 Avaricia

¿Cuántas series legibles pueden salir de un comité? ¿Quince, veinte? ¿Treinta, como mucho? Entonces, ¿por qué lanzar 52 de golpe en vez de preocupase por elevar la calidad media? ¡El parné, el maldito parné! ¡Hay que llegar a la cifra prevista de facturación! ¡Y las historias tienen que estar enfocadas a su recopilación posterior en tomos! A esto se añaden (anticipando el párrafo siguiente) las acusaciones de Rob Liefeld de que DC busca a los dibujantes más baratos del mercado para aumentar su margen de beneficio

Ira

El más reciente episodio lo ha protagonizado Rob Liefeld, abandonando la editorial y despotricando a continuación sobre las reescrituras de sus historias y el mal ambiente de trabajo en general. Las quejas de Liefeld se unen a las anteriores de George Pérez (que a sus problemas con los guiones de Superman que escribía a ciegas se sumó que tuvo que redibujar un cómic entero con Power Girl ya que desde arriba se decidió volver a cambiar el uniforme al personaje a última hora), Chris Roberson (poco satisfecho con el trato que DC daba a los autores), John Rozum (abandonó tras solo un número de Static Shock, peleado con su editor y su dibujante), o Greg Capullo (mosqueado porque una mala coordinación editorial destripó antes de tiempo en otra serie una sorpresa relacionada con el Joker)

Rob enfurecido

En definitiva, demasiadas sombras en la etapa comercialmente más brillante de DC en años, que nos llevan a plantearnos si el éxito de las nuevas series como la Liga de Johns y Lee o el Batman de Snyder y Capullo ha sido promovido por el nuevo marco en que se engloban o si se ha producido a pesar de él

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