Patria, de Nina Bunjevac: los pecados del padre

Patria

Cuando la gente de mi generación piensa en Yugoslavia piensa automaticamente en la Guerra de los Balcanes, que durante la década de los noventa arrasó ese territorio costando la vida a incontable número de personas y casi todo lo demás a varios millones más. Pero este no es un tebeo sobre ese conflicto (o quizá sí, si entendemos esa guerra como el último acto de una turbulenta historia nacional)

En Patria la autora Nina Bunjevac usa su historia personal, una infancia no demasiado interesante (incluso con los problemas familiares y el viaje entre Canadá y Yugoslavia) como introducción a la verdadera historia que quiere contar: la de su padre y su lenta deriva hacia el terrorismo. E incluso este retrato de Peter Bunjevac necesita una segunda introducción, la de su familia y los cambios políticos que se van produciendo en el país durante el siglo XX, ambas historias entrelazadas de forma indisoluble

La edición de Turner (que se estrena en la edición de cómics con esta obra) es inmejorable: buen papel, gran tamaño, encuadernación robusta en tapa dura y una rotulación que intenta mantenerse fiel a la de la autora original

En definitiva, sin ser un tebeo merecedor de pasar a la historia del noveno arte, se trata de una obra interesante que aumentará nuestro conocimiento del mundo y nuestra empatía con el prójimo. No es un cómic tecnicamente revolucionario, ni está estupendamente dibujado, ni falta que le hace: es simplemente una buena lectura

PatriaPatria
Nina Bunjevac
Turner Publicaciones
Tapa dura, 22 x 27cm, 160 páginas, 19€

Arrastradas por una madre que huye atemorizada del marido, Nina Bunjevac y su hermana abandonan Canadá y se instalan en la Yugoslavia de mediados de los años setenta. Un viaje extraño, el regreso a una tierra de la que la familia ya se había exiliado, un lugar marcado históricamente por el odio y los fanatismos políticos; otra vuelta a la rueda de dolor que siempre azotó los Balcanes.

Al cabo de muy poco tiempo, el padre de Nina, anticomunista radical, morirá mientras prepara una serie de atentados contra embajadas y simpatizantes de Tito en Canadá y Estados Unidos. Y unos cuantos años más tarde, Nina acabará dibujando lo que no puede decirse. Porque Yugoslavia fue y es todavía la gran metáfora europea, la del intercambio y el rechazo, la mezcla y la pureza, la religión y la política, el espíritu de revancha y el espíritu de redención.

En la estela de clásicos como Persépolis, de Marjane Satrapi, Patria da cuenta de lo eterno y lo personal, de cómo el peso de lo primero a menudo lastra irremediablemente lo segundo. Y podría compartir estantería con rigurosos volúmenes de historia o con novelas realistas y libros experimentales. Pero su lugar está, sin duda, entre las joyas de la narrativa gráfica de no ficción.

, Checklist, Cómic europeo

Sobre Eme A

En 1972 fui acusado de un delito que no había cometido y desde entonces sobrevivo como soldado de fortuna

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